17.07.26

Nuevas perspectivas sobre el audio en los estadios modernos.

© The Kallang Group

Durante los últimos años hemos visto un cambio en cómo se diseñan y se usan los estadios. Ahora ya no se definen por una única finalidad, el deporte. Al contrario, han evolucionado para ser destinos que funcionan todo el año y que acogen toda una impresionante gama de eventos: torneos de todos los deportes posibles, conciertos y festivales de música, eventos públicos y corporativos... Con este mayor ámbito de aplicaciones surgen mayores expectativas, lo que contribuye a una complejidad técnica más allá del terreno de juego, y el audio ha pasado a ser uno de los puntos más importantes en la configuración de un estadio.

Pero, ahora, demos una breve vuelta por el pasado (un saludo a Stefan Goertz por esta pequeña excursión a los noventa): Hubo un tiempo en el que los estadios quedaban fuera del ámbito de determinados sistemas de altavoces de alto rendimiento. Cambiar esa percepción fue algo que exigió perseverancia, convicción técnica y una manera diferente de entender el diseño del sistema.

Los primeros proyectos de estadios tenían a su disposición una elección limitada de equipos. Unos 25 años atrás, solo algunos sistemas de altavoces eran adecuados para ese entorno. Eran altavoces como el Ci7 de d&b, parte ya de nuestro legado y que, con su diseño coaxial y dispersión controlada, en aquella época demostró ser una solución bastante buena. Un dato curioso: Aunque cuentan con la ayuda de sistemas más recientes, algunas de aquellas tempranas instalaciones siguen funcionando actualmente.

Estos proyectos pioneros nos ayudaron a dar forma a un principio que todavía hoy se tiene en cuenta: consiste en conseguir una solución conforme con la normativa, p. ej., que cumple o supera los requisitos de SPL/STI para alarma por voz y lleva a la práctica las demandas relacionadas con los espectáculos y, al mismo tiempo, utilizar la eficiencia de nuestro sistema conforme al sofisticado diseño de los sistemas de sonido. Sigue siendo esencial a la hora de especificar y diseñar los sistemas modernos la especial relación entre altavoces y amplificadores de audio seleccionable con procesamiento por DSP integrado y los dispositivos con interfaz por control remoto.

Volvamos rápidamente a la actualidad, en la que un estadio debe desempeñar todos esos diferentes casos prácticos. Un sistema que suministra anuncios de seguridad a miles de espectadores también debe poder transmitir experiencias de entretenimiento emocionalmente interesantes. En muchos casos, deberá hacer ambas cosas en el mismo día (de partido). Y, además, no hay que olvidar los marcos normativos. Instituciones como la UEFA y la FIFA tienen requisitos muy precisos sobre la inteligibilidad de la palabra, la coherencia de la cobertura y la fiabilidad del sistema, especialmente en el contexto de casos graves relacionados con la seguridad. Es fácil imaginar que cumplir esos requisitos en un espacio tan complejo acústicamente como un estadio (sea grande, abierto o semicubierto), con mucho ruido del público, estructuras reflectantes y expuesto a todo tipo de inclemencias meteorológicas, es cualquier cosa menos fácil. Y el cumplimiento no lo es todo.

© Kayshawn Mounarath

Día de partido y otros mil usos

La agenda de un estadio moderno es increíble y la mayoría funciona con un denso calendario de eventos todo el año. Tomemos, por ejemplo, el Estadio de Wembley: cada año ofrece docenas de eventos importantes que atraen a millones de visitantes. Hoy fútbol, mañana conciertos, quizá algún otro evento público al día siguiente.

Todo esto nos lleva a hacernos una pregunta: ¿cómo puede un sistema de sonido instalado permanentemente atender toda esa demanda tan diversa?

Hace unos años, esos requisitos todavía se gestionaban por separado. Los sistemas optimizados para megafonía eran diferentes de aquellos que transmitían la música. La verdad es que esa diferenciación nunca tuvo mucho sentido, pero con los actuales programas de eventos es incluso menos práctico.

Era necesario un concepto más integrado que considerara la versatilidad y la convertibilidad como requisitos fundamentales. Los sistemas de sonido permanentes se han diseñado para transmitir tanto actuaciones musicales como anuncios al público muy inteligibles. Es un cambio que impacta en todo el recinto. Reduce significativamente la complejidad operativa y genera una experiencia uniforme para todo tipo de eventos.

© Luis Vidigal, NAN Audiovisuais

La directividad es importante

Sabías que esto iba a pasar: ha llegado el momento de nuestro mantra. Porque, a medida que los estadios amplían sus funciones, sobre todo en zonas urbanas, surge otro reto: la transmisión controlada del sonido.

Cada vez hay más normativas sobre ruido y muchos recintos de actuaciones están cerca de zonas residenciales. Al mismo tiempo, los estadios se han diseñado para proteger la energía natural que emana del público, lo que significa que los sistemas de sonido deben ofrecer nitidez y control y, al mismo tiempo, mantener la capacidad de subir por encima de los elevados niveles del ambiente cuando sea más importante.

En este contexto, los niveles de presión acústica siguen siendo importantes, pero solo cuando se combinan con el control preciso de cómo y adónde se envía el sonido. Ahí es donde entra en juego el control de la directividad de banda ancha. Tecnologías como las de nuestras Series SL y CL de d&b han demostrado que el control de la directividad de banda ancha y el comportamiento cardioide de las bajas frecuencias pueden mejorar significativamente los resultados en recintos de todos los tamaños y permiten que el sonido se entregue con precisión allí donde se necesite y, al mismo tiempo, reduce al mínimo la energía no deseada en el campo de juego, en las estructuras del techo o más allá del perímetro del estadio.

Las implementaciones para la producción de conciertos de grandes dimensiones suelen contar con las series KSL y GSL, pero cada vez más vemos una tendencia creciente a usar en instalaciones permanentes XSL e, incluso, CCL, así como la Serie A, sobre todo en aquellas instalaciones en las que el peso, las líneas de visión y las restricciones de la infraestructura exigen soluciones más compactas, ya que destacan por su gran eficiencia eléctrica y electroacústica.

Este enfoque permite democratizar la experiencia de audición. Aplica los mismos principios de nitidez, coherencia y control por todo el estadio, lo que garantiza una experiencia de audición de alta calidad en todas las zonas del público, incluidos los asientos VIP y VVIP con sofisticadas soluciones debajo del anfiteatro.

Predicción y procesamiento

Primero, lo primero. Mucho antes de que empiece la instalación, ya hay una predicción precisa. Se utiliza una simulación acústica detallada para verificar el rendimiento de un sistema respecto a los objetivos definidos para el SPL y la inteligibilidad. Esta predicción proporciona una base fiable tanto para el diseño del sistema como para las mediciones de conformidad in situ.

Sin embargo, este nivel de precisión varía en función de la calidad y la fidelidad de los datos subyacentes y de la profundidad de la investigación que hay detrás. En entornos complejos de estadios, una creación de modelos fiable no es el resultado de asumir premisas estándar, sino de aplicar una ingeniería detallada y específica al proyecto. En d&b, esto se lleva cabo con datos de electroacústica muy exactos y fiables, obtenidos mediante prácticas de medición de laboratorio uniformes y un profundo conocimiento de la creación de modelos de comportamiento del altavoz y del controlador del sistema como dispositivo único. Si esto se combina con conocimientos especializados sobre diseño de sistemas orientados a la aplicación, permite que cada proyecto se evalúe y se ajuste respecto a unos objetivos de rendimiento claramente definidos. El resultado es un enfoque de modelado que traslada los resultados a la realidad de un modo fiable y ofrece a los interesados la confianza de que lo que se predice en el papel se realizará en la práctica. Para nosotros, el software ArrayProcessing de d&b es la herramienta preferente para finalizar la colocación del arreglo, ajustar la forma del ángulo y los ajustes de los ángulos entre las cajas. Mediante la activación de una optimización muy precisa de la distribución del nivel de presión a través de las grandes zonas del público, los sistemas se pueden ajustar para que ofrezcan resultados uniformes sin necesidad de hacer cambios físicos adicionales en la configuración. Estas opciones permiten que los usuarios personalicen con precisión los sistemas en cada recinto y, además, adaptarlos a las diferentes situaciones de aplicación en los eventos según sea necesario manteniendo la forma existente del arreglo.

También permiten adaptar la escala de las configuraciones del sistema. Es sorprendente lo mucho que podemos hacer con menos. Nos ha permitido planificar de un modo muy eficiente y, al mismo tiempo, los resultados siguen incluso superando nuestras expectativas.

El resultado es un sistema que no solo es preciso y predecible, sino que también es flexible, compatible con los riders y capaz de evolucionar en el tiempo con el recinto de la manera más eficiente y sostenible.

Soluciones personalizadas

Si has estado en varios, ya lo sabes: no hay dos estadios iguales. Restricciones arquitectónicas, limitaciones estructurales, requisitos operativos y conservación del legado histórico suelen crear retos que no podemos resolver solamente mediante nuestros productos de serie. Solo se necesita algo más.

Por este motivo, nuestras soluciones personalizadas d&b Custom solutions han llegado a ser una parte cada vez más importante de muchos proyectos de estadios. Es una oferta especializada en la que trabajamos con asesores, integradores y las personas implicadas del recinto para desarrollar conceptos que aborden sus requisitos mecánicos y operativos específicos. Estas soluciones incluyen desde opciones resistentes a las inclemencias meteorológicas que soportan incluso las peores situaciones climatológicas, hasta variaciones de montaje y rigging a medida que incluyen prestaciones adicionales, como el mantenimiento de los altavoces sin desmontar el arreglo. También podemos crear adaptaciones especializadas de altavoces diseñadas para que se ajusten a diferentes condiciones arquitectónicas y/o estéticas.

© Saskia Potter

Primero, la seguridad

Los conciertos y las actuaciones en directo tienen su período en el calendario, pero otros requisitos clave del sistema de sonido de un estadio, como la seguridad, siempre están en funcionamiento.

Los mensajes al público y los sistemas de alarma por voz deben funcionar de un modo fiable en todas las circunstancias. Una comunicación clara es esencial tanto en situaciones cotidianas como en situaciones de emergencia. Por eso la redundancia, la zonificación, la preparación de situaciones de prevención y la prioridad de los mensajes tienen máxima preferencia.

Las normas del producto, como EN54 o EN50849, definen marcos reguladores importantes para nuestros productos y sistemas completos. No obstante, en la práctica, más importante que los componentes individuales para una implementación con éxito es cómo se ha diseñado, integrado y verificado el sistema para funcionar de un modo fiable cuando sea más importante.

Lo fundamental es la colaboración

Teniendo en cuenta toda esta complejidad, el sonido no puede tratarse como una disciplina aislada.

Los proyectos de éxito en estadios se basan en una colaboración estrecha, interna y externamente. Para nosotros internamente, significa el trabajo coordinado con precisión de todos nuestros equipos de EAS (Formación y Asistencia a las aplicaciones), a menudo junto con nuestros homólogos en los territorios correspondientes (EMEA, América, APAC, región de Gran China). Colaboramos estrechamente todos juntos y cada uno contribuye con sus conocimientos específicos en las diferentes etapas del proyecto.

Externamente, siempre nos sincronizamos con los asesores, los integradores o los gestores de los espacios para asegurarnos de que avanzamos juntos a lo largo del camino, desde las primeras etapas de predicción del resultado en herramientas de simulación, hasta el final con la instalación de los sistemas, su implementación y, por último, su puesta en servicio.

Preparado para el futuro

Es un hecho que los estadios siguen evolucionando y lo mismo debemos hacer nosotros respecto a nuestro concepto de rendimiento del audio y de la experiencia del público.

Los recintos que tengan más éxito no serán aquellos que simplemente suenen más alto. Serán los estadios que consigan ofrecer nitidez, coherencia y control; los que proporcionen el sonido correcto, en el lugar adecuado, en el momento justo, durante mucho tiempo.

En un mundo con expectativas que no paran de crecer y con una complejidad que se incrementa, la versatilidad ya no es opcional: es la base de un estadio totalmente preparado para el futuro.

Por Dominika Obwarzanek, Senior Applications Engineer, d&b audiotechnik

A lo largo de los años, hemos colaborado con estadios de todos los tamaños, que incluyen recintos célebres como el Estádio da Luz del SL Benfica, el Lumen Field de Seattle y el Estadio Nacional de Singapur. ¿Sientes curiosidad y ver estos principios en acción? Descubre nuestros proyectos de estadios y los casos prácticos:

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