El sector de los eventos y espectáculos esceneficados, tanto en interiores como en exteriores, utiliza una amplia gama de conocimientos, tecnologías y servicios interconectados y especializados. Todo esto es básico para la viabilidad de los eventos en directo.
Las actuaciones al aire libre, como los festivales, utilizan y dependen de un ecosistema completo de personas y empresas. En ese ecosistema se incluye a los artistas que actúan, la organización y la promoción del evento, la puesta en escena, el diseño y la producción, el rigging, la iluminación, el audio, los elementos visuales y los efectos, además de la gestión de las entradas, la seguridad, los refrigerios, el merchandising y el transporte. La lista es interminable. Los conciertos en directo podrían resumirse en que todo va de entradas y bebidas. Sin embargo, si no disponemos de un escenario para el evento, las entradas y la cerveza no se podrán vender y el medio de subsistencia de mucha gente se verá gravemente afectado.
Un reto creciente
En el mundo actual, montar un espectáculo sobre un escenario no consiste solo en impresionar al público, sino que se trata también de cumplir las exigencias sobre el medioambiente y el cumplimiento de la norma. El control del ruido es indispensable y actualmente las quejas por el ruido son un problema importante.
En d&b audiotechnik, todo esto siempre ha formado parte de nuestra misión: Democracia para los oyentes. Desde hace más de cuatro décadas hemos aplicado una idea: que cada persona del público debe disfrutar por igual de la música y la emoción del espectáculo, con independencia de en qué grada o asiento estén.
Control de las bajas frecuencias
Históricamente, el desarrollo de altavoces profesionales fue una carrera para conseguir un volumen más alto, mayor manejo de potencia y mejor durabilidad. Cuando algunos de nosotros empezamos en este sector, se consideraba un gran éxito simplemente que el volumen se oyera más alto que el público sin que nada se prendiera fuego al final del festival... Pero los retos actuales son más exigentes.
Ahora afrontamos espacios acústicos muy complejos, las altas expectativas del público, que quiere inteligibilidad y coherencia, y límites estrictos para el ruido fuera del recinto. En audio profesional, pocos retos han sido tan complejos o transformadores como la investigación para lograr el control de la directividad de banda ancha, sobre todo cuando se incluye el ámbito de las bajas frecuencias.
Con trompetas y guías de ondas se puede dar forma a las frecuencias altas y medias. ¿Y las bajas frecuencias? No es tan fácil. Sus largas longitudes de onda emiten en todas las direcciones, el sonido se derrama detrás del escenario, en superficies reflectantes o, en actuaciones al aire libre, hacia áreas fuera del recinto. Recientemente ha empeorado, ya que se generan problemas de cumplimiento normativo en relación con el ruido ambiental.
Un problema de 100 Hz y una idea
En 2013, un importante festival alemán al aire libre recibió quejas por el ruido de un barrio cercano. Un valor pico de 100 Hz era la causa de las quejas.
Nuestros ingenieros se preguntaron: ¿Qué pasaría si nuestro software ArrayCalc pudiera modelar el sonido y no solo en la zona del público sino tan lejos como sea necesario, pero dejando fuera la zona afectada por el ruido? Lo probamos y descubrimos que ajustando la sincronización temporal de los clústeres del sistema principal de PA, podíamos reducir la frecuencia problemática con precisión allí donde importa sin que afecte a la experiencia del público.
No era una solución completa, pero allanó el camino para profundizar en su desarrollo.
En colaboración con SoundPLAN presentamos NoizCalc en 2016, que aporta a los usuarios la capacidad de predecir el ruido ambiental antes incluso de que se cuelgue el primer altavoz.
La Serie SL
El auténtico hito se consiguió en 2018 con la presentación de la Serie SL, empezando por GSL y al que después se unieron KSL y XSL. Fueron los primeros sistemas de altavoces de gran formato totalmente integrados que ofrecían una auténtica directividad de la banda de frecuencias en la misma caja, incluido el comportamiento cardioide de bajas frecuencias. La Serie SL solucionó de una vez tres retos eternos en el diseño de los altavoces. La cobertura coherente pasa a ser una realidad con una dispersión horizontal y vertical definida con precisión, desde subgraves hasta altas frecuencias, incluso por debajo de 100 Hz. La atenuación trasera llegaba a nuevos niveles con hasta 20 dB de atenuación detrás del arreglo, lo que supuso un auténtico punto de inflexión tanto para las condiciones en el escenario como para los residentes en el entorno cercano por igual. Todo esto se consiguió en el marco de lo que en d&b llamamos 'System Reality': la integración sin problemas de altavoces, subgraves, amplificación y procesamiento, que produce una mejor eficiencia en el diseño del sistema, reduce el esfuerzo de implementación y ofrece resultados predecibles con precisión en todo tipo de entornos diferentes.
Lo que una vez se consideró un límite teórico en ingeniería electroacústica ha acabado siendo realidad: una solución cardioide de rango completo.
Por qué es importante
La directividad de la banda de frecuencias no es solo un éxito de la ingeniería. Crea una cadena de beneficios para todos los usuarios implicados en el mundo del sonido, tanto en directo como en instalaciones. Para los diseñadores de sistemas, la posibilidad de ofrecer una cobertura muy predecible supone obtener una mayor precisión en la implementación y el ajuste, menos reflexiones y menos necesidad de EQ correctivo o complejos diseños del sistema. Los artistas en el escenario se benefician de niveles inferiores de ruido, una separación más clara entre FoH y la monitorización y una reproducción mucho más exacta de la dinámica musical. Todo ello contribuye a ofrecer actuaciones mejores y una conexión más fuerte con el público.
Organizadores de eventos y empresas de producción valoran las ventajas de la directividad porque hacen más fácil el cumplimiento de las normativas sobre ruido, además de obtener resultados similares en recintos diferentes y la posibilidad de ofrecer una experiencia de la más alta calidad sin complejidades innecesarias. Para el público, la directividad de la banda ancha con comportamiento cardioide de las bajas frecuencias garantiza un balance tonal y un nivel de presión acústica uniformes en toda la zona de escucha. También reduce la energía reverberante y la fatiga auditiva, lo que crea una experiencia más interesante y emocional para las personas del público, sin importar en qué lugar del local estén, o si están sentados o de pie.
Aplicación en eventos pequeños
No todas las actuaciones son megafestivales o espectáculos en estadios. En 2025, presentamos el Sistema CCL (arreglo en línea cardioide compacto), que llevó la precisión de la Serie SL a salas más pequeñas, teatros, lugares de culto y eventos corporativos. En definitiva, hacemos que nuestra «magia cardioide» sea accesible allí donde se necesite un gran sonido.
More art. Less noise.
En nuestro centro de I+D en Backnang, hemos elegido profundidad más que amplitud. En lugar de seguir el mercado de masas, innovamos con precisión y con un profundo conocimiento de los sistemas electroacústicos. Este enfoque ha dado forma tanto a nuestra tecnología como a nuestra reputación.
En un mundo cada vez más definido por las regulaciones de ruido ambiental y las expectativas del público sobre un sonido coherente y de alta calidad, la capacidad de controlar con precisión cómo y dónde se distribuye el sonido no es solo una ventaja técnica, sino una necesidad. Hay todo un mundo de diferencia entre un sonido que fácilmente llena el espacio y un sonido que conecta, maravilla y respeta los alrededores.
d&b audiotechnik ha demostrado que la directividad de la banda ancha con comportamiento cardioide en las bajas frecuencias es técnicamente realizable y comercialmente viable. Nuestra visión ha redefinido lo que es posible y configura un nuevo estándar para el sector.
A medida que vamos extendiendo este paradigma a toda nuestra cartera de productos, el mensaje es claro: el futuro del sonido no es que el volumen sea más alto y todo más grande. Es un futuro más inteligente, más centrado y mucho más intencional.
Autor: Santiago Alcalá Baillie, director de producto Altavoces en d&b audiotechnik